Teoria practica

El Aeromodelismo es el primer escalón de una total y perfecta Educación Aeronáutica. Se define como el Deporte-Ciencia por excelencia, porque nos enseña a construir verdaderos aviones a escala reducida y a aplicar las leyes aerodinámicas que rigen su vuelo.

Su fin es educar el mayor número posible de jóvenes dentro de un ambiente aeronáutico, poniéndoles suavemente en contacto con las cosas del aire y familiarizándose con los conocimientos elementales de la Aviación.

El Aeromodelismo es deporte que entusiasma, no solo a los jóvenes, sino que cuenta con un gran número de adultos, practicantes de esta apasionante actividad. Volar sin riesgo a estrellarse solo se consigue cuando se practica el aeromodelismo.

Los planeadores sin motor se deslizan igual que los ultraligeros y que el parapente, con la única diferencia de que el piloto maneja la aeronave desde tierra.

Un espacio abierto, una ladera y un viento mínimo de 14 kilómetros por hora son los ingredientes básicos para sacar partido a esta modalidad deportiva.

La mejor manera de adentrarse en el mundo del aeromodelismo es asistir a un club de Aeromodelismo.

La aérea es la rama más exigente del radiocontrol. De hecho, un avión de entrenamiento puede superar los 30 o 40 kilómetros por hora y uno de mayor potencia, hasta los 200 km/h.

Para los iniciados es recomendable un aparato sencillo -un modelo ligero de velocidad lenta y con ala alta-. Al principio solo harán que su avión realice vuelos circulares; no es lo más divertido de esta modalidad, pero si lo más eficaz para empezar.