Radio control

La clave es participar y divertirte!

Usted puede volar un avión de radio control!

Para la mayoría de las personas la belleza de un avión cae en las líneas y curvas de su diseño.

Sin embargo para un volador, la belleza de un diseño cae en, lo que ese diseño puede hacer a la hora de volar. Este sentimiento es idéntico, tanto  para los pilotos de un avión de tamaño real como para los pilotos de radio control.

 

La diferencia entre pilotos de aviones de tamaño real y los de radio control, es que estos últimos permanecen en tierra, lo cual les genera poco impacto la forma en que vuela cualquier modelo, dado de tal forma que un modelista puede seleccionar y volar aviones tan antiguos como el de los hermanos Wright o tan avanzados y modernos como el jet F16. Dicho de otra forma no tiene límites y puede volar lo que desea.

Los planeadores sin motor se deslizan igual que los ultraligeros y que el parapente, con la única diferencia de que el piloto maneja la aeronave desde tierra.

Un espacio abierto, una ladera y un viento mínimo de 14 kilómetros por hora son los ingredientes básicos para sacar partido a esta modalidad deportiva.

La mejor manera de adentrarse en el mundo del aeromodelismo es asistir a un club de Aeromodelismo.

La aérea es la rama más exigente del radiocontrol. De hecho, un avión de entrenamiento puede superar los 30 o 40 kilómetros por hora y uno de mayor potencia, hasta los 200 km/h.

Para los iniciados es recomendable un aparato sencillo -un modelo ligero de velocidad lenta y con ala alta-. Al principio solo harán que su avión realice vuelos circulares; no es lo más divertido de esta modalidad, pero si lo más eficaz para empezar.